Debido a la demora del chirigotero, su alter ego comparsista 'el Chano de Cai', realizó un genial pregón repasando una particular historia de Cádiz y su Carnaval, actuando La caldera y Los que no paran de rajar
N.AGRAFOJO Y S.MORENO/CÁDIZ
En el mismo escenario donde minutos antes había sido elegida la Diosa del Carnaval 2006, hacía aparición el tan esperado pregonero de nuestro carnaval, José Guerrero Roldán, Yuyu. Con una tela negra que cerraba el escenario y que dejaba ver la Casa Pemán y el Casino, el único adorno existente sobre el escenario eran unos micrófonos, que más tarde servirían para los grupos que iban a cantar. Así hizo su aparición el chirigotero, ¿Pa qué más adorno!
Pero no, nos equivocamos. No subió Yuyu, sino su alter ego, Sebastián Gómez Piedrapico, más conocido como Chano de Cai. Éste no perdió ocasión para tirar por tierra, en cuanto abrió la boca, al director del programa El pelotazo de Canal Sur. Con la vestimenta de su última agrupación, la recordada Tampax Goyesca dijo «llevamos esperando al Yuyu desde el sábado por la noche y es que duerme más que un koala anestesiao». Las risas del respetable hicieron pensar a más de uno que el pregón no se olvidaría en mucho tiempo.
Chano siguió su criticación hacia el joven chirigotero añadiendo con su típico acento de cangrejo moro de la baja mar, «os lo tenéis merecido, por hacerle caso a un niñato que lo único que ha hecho son cuatro chirigotas descafeinadas y mojoneras», y remató «me resulta indignante que nadie se acuerde de los auténticos carnavaleros como por ejemplo...yo». Así se presentaba al respetable el mítico comparsista, haciendo las delicias del público, pues recordó momentos de su vida, como el mismísimo instante de nacer, cuando «en vez de llorar le hice el contralto a una cinta de Raza Mora que tenía puesta el anestesista», o aquella otra cuando «de pequeño los niños le pedían a los Reyes Magos un Scalextric y yo la erizada y ostinada de los clic de famobil».
A estas alturas Chano, ya se había llevado de calle a las miles de personas que se concentraban en la plaza San Antonio y calles adyacentes. La tardanza del Yuyu obligó a Chano a comenzar el pregón, en el cuál dio una visión muy particular de la historia de Cádiz y su carnaval. Para dicha tarea se sirvió de la comparsa de Joaquín Quiñones, La caldera, así como de la chirigota de Yuyu Los que no paran de rajar. El Chano desglozó su curriculum carnavalesco donde podemos destacar Los barnizadores de caparazones de tortuga o Los domadores de boquerones en vinagre. Antes de comenzar el repaso histórico advirtió «que no lo hago por dinero en metálico, me da igual en cheque». Según Chano el carnaval gaditano comienza con el inicio de los tiempos, y en la Biblia ya hay referencias de ello, ya que «a Eva y Adám les dieron un par de entradas para el paraiso, por lo que hay que pensar que el Teatro Falla ya existía de antes». Incluso la reventa es de esta época, «fue David, quién mató a un goliat de una pedrá, por haberle vendido dos entradas falsas de palco platea». Más risas del respetable cuando el surrealista comparsista admite que todo esto ocurrió en el año 1445 antes de Faly Mosquera. A Cádiz la fundaron los fenicios, y de esta manera la comparsa de Quiñones canta un pasodoble de Los pescadores fenicios de Enrique Villegas de 1987.
Por aquél entonces Cádiz, que se llamaba Gadir, era muy parecida a la ciudad actual, pues tenía menos trabajo que el fotógrafo de la Biblia. Chano nos habla de losdos tumbas antropoides que dejaron los fenicios porque pesaban mucho y de nuevo la comparsa canta un pasodoble, esta vez de Paco Alba, Corrusquillos Gaditanos. Ahora comienza a hablar del Cádiz romano, donde se hizo edificaciones de consideración, como el Hotel Roma. Incluso se acuñaban monedas como el siertersio, que más tarde dio lugar a esa costumbre tan gaditana como es la siesta. Golpe tras golpe el público incluso llegó a parar en varias ocasiones al suplente pregonero por el derroche de humor particular y un tanto surrealista. Ayer también asistimos al descubrimiento del inicio de la Galerada Popular, pues cerca de la Peña los Pitirolos había un muelle donde mandaban a los gaditanos a galeras por no pagar los tributos.Para hablar del Cádiz musulmán la comparsa interpretó un pasodoble de Hombres azules, tras el cual la peculiar historia continuó siendo narrada de forma magistral. En tiempos del Califa Hakim Hayquemamahd los emires recitaban plegarias como aquella tan famosa «Trabajá es pa ná, a vé si se acaban los palaustres pa repellá», a lo que los gaditanos musulmanes respondían «ojaláaaa». Hace la aparición en el escenario la chirigota del Yuyu que canta el homenaje al peo. Finalmente sube al escenario José Guerrero que se había quedado dormido. Deja a un lado la parte humorística y agradece a compañeros de carnaval y profesión su apoyo. Emocionado finaliza un pregón que dificilmente se olvidará.
El Yuyu pregona la historia de Cádiz a golpe de carcajada
El Chano de Cádiz, personaje creado por el carnavalero, echa un cable a José Guerrero entonando el pregón
B. ESTÉVEZ / V. LEÓN/ T.GARCÍA
El Chano de Cádiz se presentó ante sus paisanos tal y como apareció la última vez que se dejó ver con su comparsa fina y segura 'Tampax goyescas'. José Guerrero Yuyu rescató al personaje que creó en el año 2001 para entonar la primera, y más prolongada, parte del pregón de Carnaval 2006. Un pregón que, aunque llegó más tarde de lo acostumbrado, no perdió ni un ápice de interés.
Con madroñera, pantaloncito a la rodilla y micro a lo Chayanne, el Chano disculpó al Yuyu, que para variar se quedó dormido tras las juerga del sábado de Carnaval. Así, al Chano no le quedó otra que pronunciar un pregón que, aunque le hubiera gustado preparar con su productora National Chanographic, tuvo que resignarse a un simple repaso por la historia de la ciudad. Todo al más puro estilo Yuyu.
Fenicios, romanos, cartagineses, árabes, piratas y franceses buscaguerras intervinieron en las líneas salidas de la cabeza del pregonero que supo entrelazar con la actualidad de la ciudad y, cómo no, de su Carnaval. De esta forma, desde el 1445 antes de Fali Mosquera y pasando por el siglo VII antes de Pepe el Caja, Yuyu narró los episodios más señeros de Cádiz a la manera más surrealista y desternillante. El público supo responder: "¡Esto sí que es un pregonero!", pero sobre todo contestó con la acción más maravillosa para un chirigotero, la risa, la carcajada sincera.
No faltaron colaboradores. La comparsa de Joaquín Quiñones, 'La caldera', y la chirigota del pregonero, 'Los que no paran de rajar', ilustraron el pregón con famosas coplillas. Desde la ciudad de Tiro, de 'Pescadores fenicios', Me dijeron que Cádiz, 'Corrusquillos gaditanos', y Desde los confines del desierto, de 'Hombres azules', fueron los pasodobles que interpretó la comparsa, mientras que Hoy quisiera rendirle un homenaje, de 'Los últimos en enterarse' y un par de cuplés de 'Tampax goyescas', fueron tarea de la chirigota. Yuyu cantó por bajinis mientras hacía el compás ayudado por los folios.
El pregón fue muy gaditano. Yuyu, aún en boca de Chano, habló para un público que conoce sus tiros, sus guiños y su humor. Un humor que parte del gaditanismo más puro pero que se universaliza y que arranca la risa de cualquier persona, nazca donde nazca.
El chirigotero demostró que el Falla fue creación de Dios antes del hombre. "Y así se refleja en La Biblia, pues cuando Dios creó a Adán y Eva lo primero que hizo fue darle a la pareja dos entradas de Paraíso", guaseó antes de llegar a nombrar al pueblo que dio cierta famita a los gaditanos: "Los fenicios era un pueblo que buscaba siempre la costa, o sea, era un pueblo acostado", dijo en uno de sus brillantes juegos de palabras, que salpicaron el pregón.
"Roma no paga traidores, pero tampoco freidores", aprendimos anoche con el Yuyu en referencia a nuestro pasado latino. "Te voy a dar una cabeza de Trajano", espetó mientras el público reía.
La genialidad del pregonero no tuvo límites. Y se inventó un posible primer concurso de agrupaciones en el Teatro romano, y se inventó la moneda de Emir o de Emir quinientas de la época árabe, y se inventó un cántico pronunciado por los emires desde los minaretes de la Plaza de San Antonio: "Trabajá, es pa náaaaa, a vé si se acaban los palaustres, las espiochas y las herramientas pa repelláaaa". A lo que el pueblo contestaba: "Ojalaaaaaa". Y a lo que los descendientes que anoche estuvieron en la plaza dieron el visto bueno con muchísimos aplausos.
El Yuyu no mintió. El pregón tuvo dos partes. La del Chano llena de nombres imposibles –Hassad Laskabayas, Palestino Tovar– , de relatos donde la noche del Trofeo se creó gracias al pirata Barbacoa, donde La Pepa constitucional se confunde con la de Carlos El Legionario, donde el gremio de peluquería se vino a pique porque con las bombas que tiraron los fanfarrones se hacían las gaditanas tirabuzones.
Pero Chano se fue a comprar una pizza. Y Yuyu llegó acabaíto levantar. Entonces ocurrió lo imposible. José Guerrero habló en serio sobre las tablas. Habló del Carnaval, de los nombres que anoche pudieron haber sido, de los apellidos y de los motes. Habló de su ciudad, de su equipo, de esas pocas alegrías que da "pero que son para toda la vida".
El pregonero agradeció, invitó a foráneos al Carnaval, se emocionó y se sinceró con sus paisanos. "Que te quiero", dijo. Parece que Cádiz es la única que le "quita el sueño".
Unas 12.000 personas en el pregón
En la plaza de San Antonio y calles adyacentes no cabía ni un alfiler durante el pregón que pronunció en la noche de ayer José Guerrero Yuyu. Concretamente, según fuentes de la Policía Local, de 11.500 a 12.000 fueron las personas asistentes al acto, las primeras de las cuales comenzaron a llegar a las seis de la tarde. Asimismo, tres equipos de Protección Civil, otros tres equipos asistenciales de la empresa logística de transportes, 12 vigilantes de seguridad y 17 auxiliares de organización, se sumaron al numeroso efectivo de la Policía Local, la Policía Nacional, Bomberos y equipos sanitarios que se repartían en los aledaños del escenario y de la Plaza de San Antonio. Un dispositivo de seguridad que garantizó la puesta en marcha de un acto sin incidentes, todo ello, gracias a la participación y colaboración ciudadana, que estuvo a la altura que merecía el momento. El Yuyu pudo, por otra parte, desplegar todo su arte en un escenario al que él mismo calificó de "muy grande", concretamente de 15 metros de largo por 12,5 de ancho. "He engordado pero no ha sido para tanto", decía con arte el pregonero. Además, para la proclamación de este pregón se dispuso de dos generadores independientes, uno de 150.000 kilowatios destinado al alumbrado y otro de 50.000 para el sonido.

PREGÓN ÍNTEGRO DE JOSÉ GUERRERO ROLDÁN ¨YUYU¨
Buenas noches, Tacita de Plata.
Se presenta ante ustedes Sebastián Gómez Pierapico,
más conocido como “El Chano de Cádiz”.
Se preguntaran ustedes que qué es lo que hace aquí un servidor, ¿no? Bien, pues lamento comunicaros que el Yuyu, como era de esperar se ha quedado dormido, por haber estado ayer hasta altas horas de la noche viendo la final del Falla.
Si a la tardía hora a la que se ha acostado el gachó le unimos el hecho de que el Yuyu duerme más que un Koala anestesiado, pues todo esto ha provocado lo que se ya veía de venir: ¡Que es la hora del pregón y el gachó este no ha aparecido por aquí!. Quisiera deciros que esto que os ha pasado, con la ausencia del Yuyu, os lo tenéis merecido, por encargarle el Pregón a un niñato, cuyo único mérito ha sido sacar cuatro chirigotas descafeinadas y mojoneras, y que (fíjate como querrá a Cádiz) que se ha ido a vivir a Sevilla, en vez de partirse el pecho por la Tacita. Por eso me resulta indignante que Cádiz no se acuerde de los auténticos carnavaleros para dar el Pregón de su Carnaval, cuando hay nombres de auténtica y sobrada categoría para pregonar el más grande de los carnavales. Nombres como por ejemplo… el mío, el Chano de Cádiz. Gaditano por los cuatro costados y a las cuatro acostado, hasta por lo menos las seis. Caletero cien por cien, hasta tal punto que en mi casa de La Viña en vez de cucarachas tengo lenguados terciaitos.
Carnavalero desde el mismo momento en que nací. En el quirófano,
cuando vine al mundo, en vez de llorar le hice el contralto a una cinta de
Raza Mora que tenía puesta el anestesista. Asín soy yo, tan gaditano que
mientras que los demás niños pedían por Reyes un Scalextric o la Magia
Borrás, yo pedía la Erizada y la Ostionada de los Clic de Famobil, el
Madelman Comparsista con el traje de Los Hombres del Mar y el Geyperman Bombista de la Comparsa Caleta que lloraba y se cortaba las venas si lo dejaban fuera de la Final. ¡Y así me lo paga el pueblo!. Dándole el pregón al Yuyu, a un gachó que ni siquiera se ha dignado a venir aquí esta noche.
Que sepáis ustedes que antes de que el Yuyu sacara su primera
agrupación, un servidor ya había sacado agrupaciones que todo Cádiz
recuerda, como “LOS QUE LE HICIERON LA FIMOSIS A KING KONG”, “LOS BARNIZADORES DE CAPARAZONES DE TORTUGAS” “LOS QUE MATARON A GLADIATOR POR ECHAR UN RATOR” o “LOS DOMADORES DE BOQUERONES EN VINAGRE”, por no hablar de mis comparsas más sentidas, fresquitas y alegres, como “SENTIMIENTO AMEMBRANADO DEL PUENTE CANAL.”, “FANTASÍA AZANAHORIADA DE LA PIEDRA PICO” o “LOS GUARDIAMARINAS DEL JUAN SEBASTIAN EL CHANO”, cuyas letras aún se pueden escuchar por las calles gaditanas en boca de la juventud. Yo soy poseedor de una voz privilegiada, que lo mismo le hago la octavillita a la sirena de la fábrica de tabaco que le hago la segunda a la sirena del Vapor del Puerto.
Pero el destino ha sido justo conmigo y ha querido que el Yuyu falle en el
preciso momento en que yo estaba aquí detrás en la calle Veedor preparado, porque yo sabía que podía suceder algo de esto. ¡Cádiz, yo vengo a salvar el pregón!, y aunque soy gaditano y sé que por el Pregón de Carnaval no se cobra ni un duro, la gente del Patronato debería enrollarse conmigo y endiñarme la morterá, que si no llego a estar yo aquí el pregón está más perdido que un peo en un jacuzzi.
No hago esto por dinero en metálico, me da igual que me lo paguen en un cheque, pero me hacen falta los talegos porque en mi casa la cosa está mu chunga y un picotazo económico no viene nada mal. La crisis en mi casa es de tal envergadura que a mi señora Carmela le he comprado una escopeta pa que vaya tirando, y estamos enharinando los boquerones con polvos de talco. Saben pa cagarse en to sus castas, pero es verdad que se agarran menos a la garganta.
En fin, no quiero extenderme en demasía en esta presentación y paso a describiros como va a ser el pregón del Chano de Cádiz. Como podréis imaginar, por motivos lógicos de tiempo y cascarañeos logísticos de última hora, no he podido montar un pregón como yo quisiera, elaborado y sentimental que le ponga a todos ustedes el pelo de coñeta.
Mi intención era presentaros aquí un documental sobre la historia de
Cádiz y su Carnaval. El documental estaba realizado por mi famosa
productora NATIONAL CHANOGRAPHIC, pero no voy a poder estrenarlo,
muy a mi pesar, por que me lo compró una televisión por cable. Lo del cable lo digo por el cable que me echó la televisión al comprarme el documental, que por aquella época estaba yo completamente tieso y sin cobrar paro.
Así pues os hablaré sobre la historia del Carnaval de Cádiz en los
distintos períodos de su historia. Cádiz es lo más grande del mundo. ¿Que tiene el Carnaval de Río De Janeiro (aparte, por supuesto, de unas mulatas que están bastante mejor que La Petróleo y La Salvaora) que no tengamos nosotros?. ¿Por qué tiene esa fama el Carnaval de Venecia?, cuando Venecia es una ciudad con más humedad que los calzoncillos del
Comandante Cousteau. Una ciudad donde las prostitutas van en biquini y
tan inundada que los pisos se venden a treinta mil duros el litro cuadrado. Por todo eso, y porque creo que Cádiz es lo mejor del mundo, comenzaré mi pregón contando la historia del Carnaval de Cádiz desde sus orígenes. Según parece, el Carnaval de Cádiz se inicia el mismo día de la creación del Hombre, y así se refleja en La Biblia, pues cuando Dios creó a Adán y Eva lo primero que hizo fue darle a la pareja dos entradas de Paraíso, también conocido como Gallinero, de lo que se deduce que Dios creó el Falla antes que al hombre. Otro episodio bíblico que demuestra la presencia del Carnaval de Cádiz desde tiempos inmemoriales es el asesinato de un conocido reventa, cuando David mato al Goliat de una pedrá, motivada sin duda por haberle vendido dos entradas falsas de palco platea para la final del 1.445 antes de Fali Mosquera. Para los que no aprueben la Teoría de la Creación y apoyen la evolución del hombre desde una célula microscópica, que ni tocaba el bombo ni ná, hasta llegar a un ser carnavalescamente evolucionado como Ángel Subiela, también puedo demostrarles que el Carnaval existe desde los primeros homínidos.
En una reciente excavación arqueológica en los callejones, dirigida por
los prestigiosos antropólogos noruegos Olav Don Pepito y Olav Don Josev, se han descubierto los restos de un dinosaurio que componía música para comparsas, al que bautizaron como DINOSAURELIO DEL REAL, que nos dejó preciosos pasodobles fósiles.
Pero en fin, no me quiero extender demasiado en estos períodos
prehistóricos porque si no el pregón va a ser más largo que las uñas de los pies del Troy y me gustaría comenzar el repaso al Carnaval de Cádiz de modo oficial, que no puede empezar de otra forma que con la fundación de Cádiz por los Fenicios.
SALE LA COMPARSA Y CANTA: DESDE LA CIUDAD DE TIRO,
DE PESCADORES FENICIOS
Cádiz, Tacita de Plata, la señorita del mar. La ciudad más antigua de
Occidente. Como dijo El Peña; “Cádiz, tu no eres vieja, tu estás
chocheando”. Ciudad con más años que la recordatoria de comunión del
Pucherito. La ciudad de Cádiz fue fundada por los fenicios, en el tres mil
antes de Julio Pardo. Cuando los fenicios llegan a Cádiz, la ciudad estaba
más sola que Adán chateando, pero a pesar de ello los fenicios, que eran
más pesaos que el cuñao de Rocky Balboa, deciden fundarla. La llaman
Gadir, en honor a un colegio del mismo nombre que habría en la Barriada de la Paz años más tarde.
Precisamente por esta relación colegial, pronto se fundaron en Gadir los primeros colegios y los fenicios comenzaron a importar vestuario para niños desde lejanas ciudades de Oriente. Al puerto de Gadir llegaban barcos enteros cargados de babys para colegiales desde la ciudad oriental más prestigiosa en la confección de babys, la famosa
“Babislonia”. Los fenicios, por su condición de comerciantes marítimos, era un pueblo que buscaba siempre la costa, o sea, era un pueblo “acostado”, de ahí la fama que más tarde nos legarían a los gaditanos.
Con la llegada de los fenicios comienza una época de prosperidad laboral
para Gadir, ciudad, que para su desgracia, ha tenido siempre menos trabajo que el fotógrafo de la Biblia. Los fenicios trajeron el currelo a esta ciudad.
Para teñir las telas, los fenicios extraían la púrpura de las conchas de las
cañaíllas, por lo que previamente necesitaban de mano de obra que vaciara y se comiera los bichos de las cañaíllas. Todo ello acompañado de una cerveza fresquita, lo cual no era mal trabajo para un gaditano. Hubo colas y hasta puñalás en el INEF (Instituto Nacional de Empleo Fenicio) de aquella época para optar a uno de estos cursillos de aprendizaje de Peón Obrero Especialista en Tragaderas de Cañaíllas, trabajadores que desarrollaban su dura profesión en la calle Zorrilla y aledaños. Los fenicios fueron un pueblo que fundó tela de colonias. Llegaron a tener tantas colonias que abrieron una perfumería en la Plaza del Palillero, perfumería despachada por el bisabuelo de Alejandro Magno, que fue el que inventó el gel de baño de la botella negra que lleva su nombre.
De la época fenicia se conservan pocas cosas de carnaval, porque los
quince fenicios que fundaron Cádiz hicieron una comparsa, pero como no
tenían a nadie que los escuchara, po se aburrieron y se dedicaron a sus
cositas comerciales.
Así comienza la Historia de Cádiz, con su Fundación por parte de los
fenicios, un pueblo Fundador, como el coñac, que estuvo listo y que al
marcharse nos dejaron lo que más pesaba; los dos sarcófagos antropoides, a los que dejaron pegado una nota en un antiguo papiro que decía así: “El que los encuentre…pa él”.
SALE LA COMPARSA Y CANTA: “ME DIJERON QUE CÁDIZ”,
DE CORRUSQUILLOS GADITANOS.
Tras el paso de los fenicios por Cádiz, le llega el turno a Roma.
Los romanos bautizan a la ciudad como Gades, y una vez instalados, les
gusta tanto la ciudad que casi todos los políticos, pensadores y soldados
romanos se pusieron nombres de calles de Cádiz: como Adriano, Columela, Los Balbo o Plocia. Durante la ocupación romana de Cádiz se vivieron momentos más tensos que el pescuezo del McGregor cantando el final del popurrí de Soplos de Vida, puesto que los cartagineses, tradicionales enemigos de los romanos, también vivían en Cádiz.
El General cartaginés Asdrúbal vivía en la plaza que llevaba su nombre,
concretamente entre La Mirilla y El Caruso, en lo que fue la antigua plaza de toros de Cádiz, mientras que otro ilustre cartaginés, Amílcar Barca, vivía junto a la playa. Los romanos hicieron en Cádiz obras de consideración, como el Hotel Roma o la carretera que servía para ir a por los avíos del puchero, la VÍA APIA, que conectaba la Avenida Ramón de Carranza con el Mercado de Abastos en la Plaza de la Libertad.
Durante la ocupación romana, Gades tuvo bastante que ver con un actual
jugador de la plantilla del Cádiz, y es que, en cuestión de moneda, la Gades romana ACUÑA, como el paraguayo del conjunto cadista. Los romanos inventaron una moneda con la que, en los locales de hostelería, se pagaba una siesta de cuatro horas, llamando a esta moneda el SIESTERCIO.
También durante esta época, Julio Cesar concede a los habitantes de Gades la ciudadanía romana, por lo que en aquella época Chico Linares podría haberse ido al Milán sin ocupar plaza de extranjero, e incluso podría haber jugado con la selección italiana, algo que dudamos, no porque discutamos la calidad de Linares, sino porque no lo imaginamos tan lejos de su Cádiz natal. Los romanos colaboran enormemente a la modernización de Cádiz, inventando los baños de agua caliente, las Termas. Las Termas solo llegaron a las clases más altas del pueblo, y en las zonas más pobres los que no tenían pa unas Termas grandes, ponían Termas chicas, o sea, Termitas, y así está La Viña, que se cae a pedazos en algunos sitios. A pesar de lo que se puedan pensar, los gaditanos no encajaron muy bien la presencia de tropas romanas en su ciudad.
Los gaditanos le daban toda la coba posible a los romanos. Cuando los
centuriones iban a comprar conservas de atún con salsa de Garum, le
pedían una lata al chicuco de la tienda y este les cobraba a precio de oro una lata “asín” de chica” que los romanos acabaron conociendo como el “latín”, que a la postre fue lengua oficial del Imperio Romano.
La poca vergüenza en Cádiz durante la época romana no conocía límites.
Cuando los legionarios le reclamaban los impuestos a los gaditanos, estos les respondían; “Te voy a dar una cabeza de Trajano”, en referencia a la cabeza del emperador que apareció en Baelo Claudia, en el término municipal de Tarifa. En vista de estas continuas revueltas, Roma tuvo que tomar medidas. Se contrató a gaditanos traidores para que informaran de las actividades subversivas contra el César. Una vez que habían informado, los romanos ya ya no los necesitaban, y cuando venían a cobrar sus servicios les contestaban: “Roma no paga traidores”. De la misma manera que cuando los romanos entraban en un freidor y el gallego quería cobrarles, le decían; “Roma no paga Freidores”. Como consecuencia de todas estas revueltas, se origina un hecho fundamental para el auge del Carnaval de Cádiz. A los delincuentes y rateros se les condenaba a Galeras y se les reunía en un muelle que estaba cerca de la Peña Los Pitirolos, que con tantas galeras a su alrededor creó la Primera Galerada Popular, cuya invención se debe a los romanos, en el siglo VII antes de Pepe el Caja. El origen del Carnaval de Cádiz en la época romana, tenemos que buscarlo en las fiestas que celebraban los hijos de Roma. Los romanos celebraban en febrero las fiestas en honor del Dios Pan, pero otros legionarios, que estuvieron en Egipto antes que en Gades adoraban al Dios Apis, y cuando se juntaban el PAN y el APIS, había bocadillos pa to quisqui, y de ahí la tradición de crear fiestas gastronómicas previas al carnaval, de gañote total. El emperador romano, nacido en Cádiz, Agusto Acostatis manda construir en el Siglo III, el Teatro Romano, donde se celebró el Primer concurso de Agrupaciones de la Era Moderna, en el que concursaron comparsas Romanas y Griegas, que concursaban en categoría Provincial.
La comparsa ganadora fue una que representaba la conquista de Troya y
se que se llamó “HASTA LA MISMÍSIMA TROYA”, del poeta griego Homero, cuyo sobrino, Pedro Homero, siguió años más tarde la tradición familiar y escribió grandes comparsas para el carnaval de Cádiz. La afición al carnaval de Cádiz pasó rápidamente del populacho a la clase noble. Era frecuente ver en los ensayos de las agrupaciones a Cónsules, Centuriones y al “Senado”. El Senado le decían a uno que ya que venía comío de su casa, vamos que “senaba” antes de salir, de ahí lo de “El Senado”. Los romanos también empiezan a aportar los nombres con los que hoy se conocen algunas de las voces de las agrupaciones de Carnaval. Un emperador romano tenía una hija que tenía una voz muy aguda y chillona. El emperador era Octavio y su hija la Octavillita, nombre con el que hoy se conoce a los que cantan con ese tipo de voz. Emperadores romanos hubo muchos, pero repasando la lista hubo uno que seguro que tuvo que nacer en Cádiz. Se llamaba Cómodo, y con ese nombre tuvo que ser de aquí por cojones. Seguro que fue ese el que impulso el carnaval de Cádiz por medio mundo, alcanzando fama mundial. Cómodo fue un emperador tan carnavalero que al gachó que marcaban el ritmo en las galeras con un bombo le puso otro al lado con una caja, mientras los galeotes se cagaban en su puñetera mare a ritmo de tres por cuatro.
En definitiva, que termino aquí el repaso al carnaval de Cádiz durante el
Imperio de Roma, que los romanos ya lo dijeron bastante antes que el Loco de la Colina, cuando Julio César dijo “QUESTUM EST GADES ET QUI HAY QUET MAMMAREM”. SALE LA COMPARSA Y CANTA: “DESDE LOS CONFINES DEL DESIERTO” DE HOMBRES AZULES
Llegan los árabes y con la conquista musulmana de la península, Cádiz
cae en manos de los moros. Pocos datos tenemos sobre la ocupación
musulmana, puesto que Cádiz era ciudad marinera y los moros se mojaban menos que un coche por abajo.
De todas formas, los árabes dejan interesantes edificaciones en la
ciudad, como La Alhambra (me refiero al bar con ese nombre que existía en la Plaza de la Libertad) y el Cerro del Moro. También nos dejaron iconos de la época árabe, como los cangrejos moros, los discos que vendía el Melli de Emilio el Moro, los pinchitos morunos o las pamplinas moras, que todavía se fuman en algunas plazas de Cádiz. La principal aportación de los árabes a los gaditanos fue el lenguaje. Los moros nos dejaron como legado casi todas las palabras que comienzan por AL, como AL-MORZAR, AL-FAJOR, AL-MONDIGA o AL-MISMISIMO CARAJ, y otras palabras que comienzan por AL imprescindibles para escribir buenos pasodobles, como AL-AMPARO DE LA NOCHE EN CUALQUIER ESQUINA HAY UNA PANDILLA DE CHULOS Y LADRONES. Sin los moros no existiría este pasodoble.
Durante la dominación árabe miles de beduinos con sus camellos
cruzaron el Puente Carranza, pero ante el atasco que cogieron decidieron
acampar en la zona del Estadio Carranza y no seguir hasta el centro. De ahí viene la costumbre de llamar Beduinos a los habitantes de extramuros, puesto que de murallas para adentro vivían las clases más altas. En el Baluarte de Candelaria se alojaba el Sultán de Medina y en la Confitería de la Calle de la Rosa se alojaba la Sultana de Coco.
Los musulmanes crearon en Cádiz una prolífica industria, donde destacó
la fabricación artesanal de artilugios para apoyar la cabeza en la cama, lo
que se conoció como arte ALMOHADE, tan apreciado en nuestra ciudad.
Durante su dominación, los moros acuñan moneda propia en Cádiz. Las
monedas de oro llevan la imagen del Emir. Los árabes fabricaban monedas de EMIR y de EMIR QUINIENTAS, algo más valiosas.
El paso de los árabes por Cádiz no fue significativo, pero fue
imprescindible para que muchas agrupaciones se vistieran de moros,
logrando grandes pelotazos en el Falla. Cádiz fue reconquistada por Alfonso X el Sabio, que fíjate si era sabio que fue Rey antes que albañil.
Los moros son los que mejor podrían hablar del Carnaval de Cádiz,
porque estuvieron aquí nada más y nada menos que 800 años. ¡Cuantos
cajonazos, cuantas ninfas y cuantas cabalgatas caben en 800 años!. Los
árabes llegaron a Cádiz atravesando los desiertos africanos y entraron en la Tacita con más arena que la moqueta de Lawrence de Arabia. Cuando los moros llegan aquí, los sultanes árabes no estaban nada interesados en el carnaval. Tuvieron que pasar 50 años desde su llegada para que un califa musulmán se enamorara de Cádiz y aprobara el Carnaval. Se trataba del Califa árabe HAKIM HAYQUEMMAMAHD, cuyo nombre aún hoy se recuerda de vez en cuando en esta ciudad. Durante su reinado, el Carnaval moro en Cádiz vivió un gran auge. Los moros se aficionaron tanto al carnaval que se olvidaron de trabajar y na más que querían cachondeo. Durante las fechas de Carnaval, los únicos que trabajaban eran los Emires, bueno los “emires por donde s´emires”, porque había algunos que no solo no la doblaban, sino que desde los minaretes de la Plaza de San Antonio, estos emires recitaban sus plegarias, instigando al pueblo musulmán al abandono de los palaustres y espiochas infieles, con mensajes como estos: “Trabajá, es pa náaaaaaa, a vé si se acaban los palaustres, las espiochas y las herramientas pa repelláaaaaaaaa”. A lo que el pueblo contestaba: “Ojalaaaaaaa”. A partir del caudillo árabe HAKIM HAYQUEMMAMAHD, todos los demás que vinieron fliparon con Cádiz. Hubo uno que se bañaba todos los días en la Caleta, que se llamaba MOHAMED PRIMERO Y SECADMEH EL-AUITA DEPUEH y otro de nuestros grandes Visires fue uno que tras tirarse todo el día de cachondeo, viendo ensayos de comparsas moras, llamaba a su casa parta que su madre le fuera preparando la comida, el gran Visir OMAR VERMEFRIENDO LASPAPASQUEVOYPALLAR.
Otro de los califas árabes más gaditanos fue el que instauró la costumbre
de cenar pescao caletero a la plancha, el recordado Califa HASSAD LASKABAYAS, que fijó su residencia en la Plaza del Tío de la Tiza. Y así
podríamos seguir enumerando una gran lista de Califas que hicieron grande al Carnaval de Cádiz.
La primera agrupación musulmana que concursó en el Falla fue una
comparsa, formada por 15 moros de 200 kilos cada uno. La comparsa se
llamaba “GRASA MORA”, y estaba escrita por un líder Palestino, el famoso PALESTINO TOVAR, alguno de cuyos descendientes siguen escribiendo comparsas actualmente. Esta comparsa fue descalificada por el jurado y sus miembros recibieron amenazas por parte de un grupo radical iraní. El grupo tenía su base en Teherán y se llamaba “SE VAIS A
ENTEHERÁN”, estando liderado por el bandolero iraní CURRO JOMEINI que amenazaron al Jurado si este no rectificaba, cosa que finalmente sucedió y la comparsa “GRASA MORA” obtuvo el primer premio.
Los árabes permitieron también que en sus concursos de Carnaval
acudieran agrupaciones de la provincia de Cádiz. En el año 1300, el hijo de Guzmán el Bueno vino al Falla con una comparsa de Tarifa, y el jurado árabe le dio un cajonazo a la comparsa y secuestró al niño. Los moros se presentaron en el castillo de Guzmán el Bueno diciendo que tenían a su hijo y, que si no se entregaba, lo matarían. Guzmán les tiró un puñal y cuando le preguntaron para qué era, dijo: “Pa que matéis al sieso del jurado que no ha metío a mi niño en la Final”. Con esta pasión se vivían los carnavales de Cádiz durante la ocupación Musulmana.
¿Qué sería del carnaval de Cádiz sin los árabes?. Paco Alba no habría
ganado ni con LOS SARRACENOS ni con LOS BEDUINOS; a Quiñones no le hubieran dado un cajonazo ni con HOMBRES AZULES ni con EL LEGADO
ANDALUSI. Los árabes desarrollaron las matemáticas, imprescindibles para las agrupaciones de carnaval que quieren repartir un contrato de 2000 euros entre quince tíos. Ellos inventaron uno de los más famosos estribillos de Carnaval, cuando se enfrentaron a los cristianos en las Cruzadas. Fueron ellos los que le dijeron a los cruzados aquello de; “AY CRUZADO, QUE CRUZ ME HA CAÍDO CONTIGO”. Sin la presencia árabe en Cádiz, el Teatro Falla no tendría esa preciosa arquitectura mudéjar y tendríamos aquí uno de esos teatros modernos, de arquitectura mojonera, cuyo diseño es más raro que una caballa con orejas.
Los moros trajeron la grifa a Cádiz, poniendo con ello la “primera piedra”
de esta tradición fumadora y tuvieron un “papel” muy destacado en la
Historia de España. Y entre la grifa y el papel... la liaron, envolviendo a
España en una cortina de humo que duro 800 años. Termino, Cádiz, el
repaso al carnaval musulmán recitando esta poesía del Caudillo árabe
Boabdil, que en uno de sus versos decía: “UAJ-ALÁ ELJAM UD
ALMUTAMIDH”, que traducido resulta: “CUANDO VEAS UN ANUNCIO PA UN TRABAJO…, LEE PA TI”. .
SALE LA CHIRIGOTA Y CANTA: “HOY QUISIERA RENDIRLE”
DE LOS ULTIMOS EN ENTERARSE
Diréis ustedes que qué tiene que ver un pasodoble al peo, con la historia
de Cádiz y su carnaval. Pues bien, la relación es que en 1680 hubo en Cádiz una epidemia de peste (de ahí lo del peo) y esto me sirve para situarnos 100 años antes, con el asedio pirata a Cádiz. Los piratas llegaron a la Tacita tras los fenicios, los romanos y los árabes. Como se puede observar, por Cádiz ha pasado más gente que por la comparsa de Juanelo.
Los piratas saquearon a Cádiz en varias ocasiones, puesto que del puerto
gaditano salían los galeones con destino al Nuevo Mundo, en la carrera de Indias. Para los no universitarios aclararé que la Carrera de Indias no era una prueba de 100 metros lisos entre Pocahontas, la “cuñá” del indio Jerónimo, y la rubia de “Bailando con Lobos” sino el comercio con las Indias, que recibía este nombre. Cádiz notó el acoso de los piratas hasta tal punto qué todavía hoy en día sobreviven en esta ciudad ciertos reductos de piratería. ¡Que le pregunten a los de ONO, si es mentira lo que digo!. A pesar de lo que se pueda pensar, no todos los piratas fueron mal recibidos en Cádiz.
El más querido por cierto sector de la población era el pirata inglés FRANCIS DRAKE, que cada vez que venía destruía una flota de barcos españoles. Por este motivo los trabajadores de Astilleros le daban una placa cada vez que llegaba a Cádiz, por la carga de trabajo que provocaba al quemar los barcos españoles. El pirata más sanguinario fue Barbarroja, que tenía más peligro que Nerón con un mechero, mientras que el pirata más gaditano fue Barbacoa, que una noche de Trofeo Carranza le metió fuego a la playa de la Victoria, inaugurando así esta tradición veraniega tan gaditana. De todas formas, el ataque pirata también dejó algunas cosas buenas en Cádiz, puesto que los Corsarios nos legaron a la Patrona de Cádiz, la Virgen del Corsario.
A partir de esos años Cádiz entra en una ruina grande y se ve más
asaltada que un freidor en Kenya. Primero nos llegó el sangangui con el
maremoto de 1755, que recientes investigaciones han descartado que se
debiera a un flatito bajo el agua de María la Yerbabuena. El maremoto movió tela de agua y el nivel del mar subió una barbaridad, hasta tal punto que en los poyetes de los balcones, en vez de salamanquesas pegadas, había cachuchos y pijotas. Seguramente de ese año viene la tradición carnavalesca de ensayar en los “lavaeros”, en lo alto de las casas, porque pa ensayar en el sótano había que ser cuñado del Comandante Cousteau. Cuando la gente de Cádiz empieza a recuperarse del maremoto y empieza a ensayar con normalidad para los carnavales, se produce otro incidente.
Las tropas francesas de Napoleón quieren entrar en Cádiz, pero los
gaditanos repelen la invasión y no los dejan entrar, dato que por la humildad de los gaditanos, nunca hemos contado a nadie.
Fuimos la única ciudad de España, donde no se dejó entrar al francés,
pero como dijo el romancero de la Historia de Cádiz; “No hemos dicho nada, porque en Cádiz, no nos gusta vacilar”.
En aquellos años daba gloria ver a la defensa de Cádiz, que no dejaba
entrar a nadie, no como ahora que a la defensa del Cádiz la coge el Sevilla y le mete cuatro y el Osasuna tres.
Existen varias explicaciones para explicar la resistencia de Cádiz al
asedio francés. La más apoyada, desde el punto de vista sociológico es que el motivo del fracaso de Napoleón es que pretende entrar en Cádiz a la caída del sol, porque si llega a entrar a las 7 de la mañana no hubiera encontrado resistencia alguna en Cádiz ni sus habitantes. Otra tesis sostiene que los franceses no entraron porque se presentaron ante la ciudad el 5 de febrero de 1810, domingo de coros, y ese día, a partir de las dos de la tarde, no entra en Cádiz ni un francés, ni un alemán, ni uno de Huelva.
El gremio que más sufrió los efectos del asedio francés a Cádiz fueron
los peluqueros. Con las bombas que tiraba los fanfarrones se hacían las
gaditanas tirabuzones, y si tenemos en cuanta que los franceses tiraron más de 16.000 bombas, todas las gaditanas se peinaban de balde y esto provocó el cierre de más de 1500 peluquerías de señoras en Cádiz.
Los franceses se van aburríos el 24 de agosto de 1812, día de la final del
Trofeo Carranza de ese mismo año. Pocos meses antes se reúnen varios
diputados españoles y promulgan la constitución de 1812, a la que bautizan como La Pepa. Este bonito acto quedó reflejado en un cuadro que representa a los diputados en la Iglesia de San Felipe Neri, con todos los diputados gritando vivas a la Pepa y Carlos el Legionario buscando a la Pepa entre los diputados.
EL CHANO SACA UN TELÉFONO MÓVIL Y SE LO PEGA A LA OREJA
Un segundo que me llaman por teléfono: Si…. Dime Carmela (es mi
señora). Ahora no puedo Carmela, que estoy dando el pregón. ¿Qué tu
madre se ha perdido en una bulla por la Viña?. Bueno no te preocupes que yo ahora mismo aviso a la Policía (hace un corte de mangas).
Pero ¿llamo a la Policia Local o al Seprona de la Guardia Civil, que es la
que se encarga de los bichos raros y las especies exóticas?.
Ah, vale, vale, a los locales entonces? Eso es, yo les digo a los
municipales que si ven a una que lleva to la cara de la niña del Exorcista
acabá de levantar que no le quiten la careta que es ella. Si no es meterme con ella, Carmela, ya, ya lo se, pero me tendrás que reconocer que tu madre es más fea que un Bull Dog masticando un avispero. Muy bien Carmela, tranquila que todo va a salir bien. Ya verás como aparece prontito, que tu madre se llama Esperanza y eso es lo último que se pierde.
Ya lo se Carmela, pero yo ahora estoy más liao que una pelea de anguilas y no me puedo quitar de en medio. En cuanto pueda me llego a casa. Bueno, te dejo… (eso me gustaría a mi…dejarla).
SE GUARDA EL TELÉFONO MÓVIL
Perdón por la interrupción. Seguimos con el pregón. Como iba diciendo
antes de la llamada de mi señora Carmela….
VUELVE A SONAR EL TELÉFONO MÓVIL
Un segundo. Mi señora Carmela otra vez. Esto parece el final del Popurrí
de “Lo que diga mi mujer”. Dime Carmela… ¿Qué el perro que me han
regalao esta tarde está ronco?. No, cariño, mira es que el perro es un cocker, y to los cocker tienen la voz así cogía. Mira el cantante Joe Cocker, que también está ronco y no pasa nada. ¿Qué te traiga qué…? Carmela, ¿como te voy a traer una pizza de burgaíllos y lapas de la pizzería de aquí de San Antonio, con la de gente que hay?. Bueno, po sí el niño tiene hambre que se espere una horita, que va a ver que ponerlo a régimen porque el niño está comiendo más que un alcalde nuevo. Que no, Carmela, que no, que nooo…..
Mira, por no escucharte voy a bajar un momentito a por la pizza y ahora
vuelvo al pregón.
Venga, que Dios te guarde muchos años…pero a ver si te guarda bien
guardada pa no te deje salir.
Cádiz, lamento de nuevo la interrupción de mi señora Carmela, pero es
que a mi niño Paco se le ha “antojao” una pizza caletera de burgaíllos y
lapas y con la de gente que hay aquí abajo voy a tener que dejar el pregón momentáneamente porque si no es que me van a cerrar el Telepizza de aquí al lao.
Para que esto no se quede muerto mientras me preparan la pizza, solicito, por favor, la presencia en el escenario de la chirigota del Yuyu para que vaya haciendo algo de tiempo mientras me despachan.
SUBE LA CHIRIGOTA Y CANTA DOS CUPLES DE TAMPAX GOYESCAS
(EL CHANO PIDE CON VOZ EN OFF QUE SIGAN CANTANDO, QUE EN LA
PIZZARÍA HAY MÁS GENTE QUE EN EL CASTING DE BEN HUR) LA
CHIRIGOTA CANTA DOS CUPLES DE LOS ROCKEROS DE LA PUEBLA.
APARECE EL YUYU EN EL ESCENARIO, CON UN PIJAMA
Y UNA BATA DE ESTAR POR CASA.
¡Cádiz!, Perdóname, (bostezando) pero me he quedado completamente
frito. Tiene guasa que pa una vez en la vida que voy a dar el Pregón del
Carnaval de Cádiz, me quedo dormido. ¡Es que no se puede estar en tantas cosas a la vez!. Y pa colmo va y se me cuela el aprovechao este del Chano y me larga más de medio Pregón. ¡Que desastre picha!.
Viendo la hora que es, me parece que ya va a ser tarde pa ponerme a
soltar otro pregón. Además, no quisiera arriesgarme porque tengo la ventaja de que el Pregón ya lo ha soltao el Chano y si no ha gustao, le dais la bronca a él, que yo no tengo nada que ver con el babetazo que os ha largao. En vista de lo ocurrido, creo tengo una oportunidad de oro pa pasarle al Chano el grito de guerra carnavalero con el que me saluda la afición. Chano…IIIIIINNNNNNNNN….. CABRÓN.
A pesar de ser “mu” tarde pa ponerme a soltar otro pregón, quisiera que
por lo menos me diera tiempo a leer las poquitas cosas que he podido sacar por la impresora antes de venirme pa cá.
¿Que podría yo decirte, Cádiz, que no te hayan dicho ya?. Yo no puedo
bautizarte como Tacita de Plata, Salada Claridad o Señorita del Mar. Para eso pasaron por este escenario poetas y escritores, de dentro y fuera del carnaval, que te dijeron cosas preciosas que ni quiero, ni puedo mejorar. Hoy está aquí un gaditano que te quiere con locura, al que enganchaste a esta fiesta desde una noche de hace más de veinte años, cuando en un local de ensayo sonaron unos Cruzados Mágicos, que me alistaron en la más maravillosa y más grande Cruzada que se pueda imaginar. No crean que exagero, que no suelo exagerar, que todo es verdadero, ya usted lo comprobará.
A lo largo de esta extensa campaña he conocido a otros Cruzados y también algunos Sarracenos, que seguramente podrían y debían de haber pisado este escenario antes que un servidor, pero las cosas son como son y cuando Cádiz me llama, no puedo decir que no. El pregonero se llama José, pero podría llamarse Julio, podría llamarse Quico, podría llamarse Selu, Fernando o José Antonio. El pregonero se apellida Guerrero por su pare y Roldán por su mare, pero podría apellidarse Quiñones, Martínez Ares, Aragón, Bustelo, Ripoll, Santander o Márquez Mateo. El pregonero tiene un mote; El Yuyu, pero podría tener otros como El Sheriff, El Noly, El Lobe, El Batidora, y tantos otros. El pregonero es el que está aquí, pero cada uno de los anteriores está aquí con el pregonero, que un pregonero no es más que la representación de los que hacemos carnaval, la representación de sus compañeros. El Carnaval de Cádiz y mi Cádiz y su Carnaval. El carnaval que tanto me ha dado y al que le he correspondido con lo que buenamente he podido. Un carnaval que me llevó hasta la radio y una radio que cada noche le hace un guiño a Cádiz, con un nombre que más carnavalero y más de Cai, imposible;
“EL PELOTAZO”.
Lo que son las ironías del destino. Un pelotazo me quitó del carnaval de
Cádiz pero algo de Cádiz y su carnaval suena cada noche en “EL
PELOTAZO”.
Me siento un tío con suerte. Tengo la profesión más bonita del mundo,
que es hacer reír y para quitarme esta fama de flojo dedico mi tiempo libre a sacar chirigotas, a escribir libros de cachondeo, currar en la radio, colaborar con artículos prensa y hacer fotografías. Mucha gente me pregunta que de donde saco tiempo para todo. Amigo mío, para hacer feliz a la gente se saca tiempo de donde sea. Una de las cosas más hermosas que me han dicho en mi vida sucedió en un centro comercial de Sevilla, donde un servidor estaba tomando café. Se me acercó un señor, me dio la mano y me dijo; “Gracias por hacernos reír tanto”. Y se marchó como si me hubiera dicho cualquier cosa. Cádiz, que inventaste la Lotería y me diste a mí el primer premio, un 18 de septiembre de 1967, dándome la suerte de nacer aquí. Mira que hay sitios bonitos en España para nacer, pero no me imagino yo al Yuyu naciendo en Bilbao o San Sebastián. Y no porque no sean sitios bonito, que los conozco y son preciosos, sino porque a los del norte les gustan mucho los deportes esos de cortar árboles gordos con un hacha o subirse piedras de 300 kilos a las espaldas y yo digo como decían Las Marujas del Selu; “Ay no, yo no, yo no”.
De verdad que lo que sale cada febrero de esta Tacita de Plata y se
exporta al mundo entero vale más que cualquiera de eso galeones cargados de oro que se hundieron frente a nuestras costas. La alegría que vende Cádiz no hay oro en el mundo para pagarla.
Alegría de Carnaval, flamenco por alegrías, alegrías de ver rodar ese
balón con esas gradas amarillas gritando “ESE CADIZ…OE”. Alegría de dos ascensos, casi consecutivos, capaces de hacer llorar lagrimones, como fundas de guitarra, a tíos hechos y derechos, por su Cádiz Club de Fútbol. Ese Cádiz que da pocas alegrías, como modesto que es, pero que cuando las da, picha, son pa to la vida.
Me acuerdo que un día estando en Sevilla, en vísperas del Cádiz – Betis
de Copa del Rey del año pasado, un compañero de la radio, bético hasta la médula me dijo; “Yuyu, tu después de llevar ya cuatro años en Sevilla… hoy tendrás el corazón un poquito repartido, ¿no?”. Yo le dije; “Sí, es verdad que tengo el corazón repartido. Por un lado quiero que gane el Cádiz y por otro que pierda el Betis”. Mi colega el bético se jartó de reír. Al final nos ganaron por 2-0 y yo me alegré por él cuando su equipo ganó la Copa.
No quiero enrollarme mucho más, con este pregón, que por mucho que lo
alargue no voy a de quererte más. Es verdad que en estos meses he
engordado, pero quién no se pondría gordo pregonando el carnaval de su
tierra. Desde ayer por la noche se acabaron las tensiones del Teatro, los
nervios del concurso y ahora nos queda la calle.
A los gaditanos no les digo ná, que bastante conocen a su tierra, y a los
visitantes les doy la bienvenida y les deseo que disfruten de este Carnaval como si fuera, y de hecho lo es, el suyo. Cádiz, que se abre al forastero, como bien rezaba esa copla de Las Ruinas Romanas de Cádiz que decía; “Yo tengo mi casa abierta por si alguien quisiera entrar que no me pida permiso. Por si alguien quisiera entrar y tengo por casapuerta la mitad del paraíso.”.
Un paraíso donde tenemos ángeles del calibre de Paco Alba, Manuel
López Cañamaque, Antonio Rodríguez “El Tío de la Tiza”, el mismo Ramón Díaz “Fletilla”, Juan “El Masa” y el gran José Herrera “El Peña” de Cai. Solo por citar algunos de los más destacados, porque aquí tenemos ángeles para formar trescientos coros de querubines.
A los que se fueron y a los que están, gracias de corazón, por hacer de
esta mijita en mitad del mar algo tan grande.
Lo de esta noche, de verdad que no tengo con que pagarlo. La única
moneda de que dispongo es mí chirigota, y no te quepa ninguna duda que esta noche te la voy a regalar, en cuanto este chirigotero termine con su discurso.
Como la comparsa de mi amigo Joaquín Quiñones me ha hecho el precioso regalo de estar aquí esta noche tan especial para mí.
Y ya metidos a dar las gracias, es de bien nacidos ser agradecidos.
Gracias a todos aquellos que habéis contribuido a que José Guerrero
Roldán se transformase en El Yuyu, en el pregonero que aquí está hoy;
gracias a aquellos que habéis confiado en mí de alguna u otra manera; a mis amigos, a mis compañeros de carnaval, a mi gente. No me hace falta dar nombres que vosotros sabéis quienes sois. Gracias de verdad.
La eterna pregunta que alguna que otra vez nos hemos hecho todos los
carnavaleros es si realmente merece la pena todo esto. Yo desde luego que hoy tenido la respuesta más contundente de todas las respuestas posibles.
Para ser sincero, lo único que no me ha gustado del pregón ha sido una
cosa… El “peasso” de escenario que me habéis montado. Ya sé que estoy
gordo, pero también hubiera entrado en uno más chico.
¡Que se hace tarde!. ¡Que las calles se están llenando!; ¡Que las bateas de los coros están en la jornada de reflexión!; ¡Señores, que esto está
comenzando!. ¡Y lo digo, y lo pregono, pa que se entere la gente!. ¡Que ha llegado otro año más y que hemos tenido la suerte de verlo!.
¡Oiga, que no se equivoque usted, que yo solo pregono, que no vendo
nada!. ¿Quien podría vender algo a lo que ni los más osados se atreverían a ponerle precio?. CÁDIZ, ahí es ná.
¡Que no quiero enrollarme, joé, pero es que no puedo irme!. ¡Mira que
estoy cansado, que me hace falta acostarme otra vez!. ¡Cádiz, mira que es difícil de conseguir, pero tu lo consigues cada vez que te de la gana!… Eres la única que me quita el sueño. Que te quiero. Un beso y gracias por todo.
Buenas noches.
En Cádiz, a 25 de Febrero de 2006
José Guerrero Roldán “Yuyu”
DIOS MOMO
Bustelo prende fuego a las penas
Tamara García "Dios Momo por fuera, pero gaditano por dentro". Así se presentó ante sus paisanos José Luis Bustelo, reciente antifaz de oro, miembro del jurado del Concurso de Agrupaciones 2006 y dios Momo del Carnaval, durante la noche de ayer en la Plaza de San Antonio. "He traído conmigo una montaña de llamas para que se quemen las cositas malas y las tristezas de un año entero. Los problemas y las penas al fuego", anunció el autor con contundencia durante un pregón en el que se rodeó de buenos amigos.
Mientras el dios Momo, nombrado el 9 de enero por la Federación Provincial de Peñas Gaditanas, cantó las bondades de la fiesta y de una ciudad en la que anda la libertad "para hacer lo que nos da la gana", diferentes agrupaciones fueron desfilando por el escenario de la céntrica plaza. Desde una esquina, la correspondiente a la iglesia de San Antonio, el gran muñeco que al final de la noche ardió en llamas, contemplaba con sus ojos inertes el espectáculo. Un banco solitario abría la vista a un telón de fondo salpicado de cuatro columnas jónicas, un marco sencillo donde el ser venido de un mundo de fantasía lucía con orgullo sus alas rojas, en el mismo tono que unos ropajes de brillante carmesí.
"¡A ver, usted se ha dejado un coche lleno de mierda mal aparcado!", llegó un 'aguafiestas'. El Lulu hacía su entrada para llamar al dios Momo "Miss Mentidero" y llevarse las risas del público. Bustelo cedió el sitio y entraron los refuerzos. Sheriff y compañía fueron los primeros carnavaleros que dieron color al pregón del gaditano, pero no serían los únicos. La disertación continuaba. Y Bustelo se acordó de todas las fiestas gastronómicas, de los carruseles de coros, de las charangas e ilegales, de sus coplas y de toda esa gente "que hace los repertorios, los disfraces, las carrozas, los tablaos... que combina su trabajo con la diversión y la alegría. Gente currante que trabaja para el Carnaval y trabaja todo el año", reivindicó el dios Momo. Así de bien antecedida, se presentó la comparsa 'La cuadrilla'. Y el público contestó con aplausos.
La misma tónica de enlace se desarrollaría durante todo el pregón. "Y como Cádiz es una ciudad pequeña, pequeñita... tenemos siempre el diminutivo en la boca: Una vueltecita, al solecito... Por eso a Cádiz no se la llama Taza, que se la llama Tacita". Pero también habló Bustelo del acento de los cantes de ida y vuelta. 'La conga santiaguera' de Pastrana y Zamora no se hizo esperar.
"Pero el Carnaval no llega sólo hasta Cuba, porque llega también a muchos sitios", proseguía Bustelo mientras ya se preparaban 'De la India misteriosa... Los eduardos' para, de nuevo, explosionar la risa en una de las plazas donde muere la calle Ancha.
El dios Momo cambió de tercio y echa la vista atrás. "Para mí, el Carnaval es el de ahora y también es el recuerdo del que fue. El que yo conocí desde niño, el que era en mayo y volvió a su casa, que es febrero", pregonó a la vez que aquel banco solitario, sólo acompañado por una guitarra, fue ocupado por un pequeño, Manolo Santander junior, que vestido del tipo de 'Los acuarela' representaba al niño José Luis. El carnavalero comenzó un diálogo con su pequeño yo. Y juntos hicieron un repaso por todas aquellas agrupaciones salidas de la pluma del escritor. "¿Y seguirás muchos años?", preguntó Bustelo. "Todos los años que pueda hasta que mirando al cielo me vista de jardinero y venga de 'Regaera", contestó en pequeño. "¿Y si has de pintar un retrato del Carnaval para ti?, cuestionó de nuevo. "Antes que un falso Dalí yo dibujo un garabato", respondió el niño.
Para terminar, y antes de mandar a la hoguera los malos augurios, Bustelo hizo gala de su enorme sensibilidad y elegancia. Sentado en el banco, y con su guitarra, araña las cuerdas por Andalucía, nuestro himno. Todo lo demás se resume en llamas.
Bustelo prende al Momo
Con cierto retraso comenzó el pregón del Dios Momo, que este año representaba el comparsista y autor José Luis Bustelo. La plaza de San Antonio escuchó en silencio el momento en el que el autor tocó su guitarra
SANTIAGO MORENO/CÁDIZ
Mucha menos animación que el pasado lunes se respiraba por las calles gaditanas. Incluso se echaba en falta algún patosillo. Pero la ciudad está mu farta de Carnaval, y la prueba estaba ayer en la Plaza San Antonio, centro sin duda de la fiesta año tras año. Desde una hora y media antes de la hora anunciada ya la gente esperaba el pregón del Dios Momo que en años anteriores lo habían encarnado Cati Alba, Catalán o el Alemania. Para este 2006 José Luis Bustelo Sánchez. El autor desde que anunciara su retirada del Carnaval no ha parado, miembro del jurado, antifaz de oro y ahora Momo.
Sobre el escenario del techo de uralita, un banco y una farola a la izquierda, y al fondo cuatro columnas con capiteles al más puro estilo jónico. Tras estas una tela blanca. Llegan las ninfas a la hora esperada, las 21.00 horas. A un lado del escenario el muñeco que representa al Dios Momo y que en breve Bustelo prenderá fuego. El caricato deja mucho que deseá, na má que tiene cabesa, «como mi marío», replica una señora viñera que se aferra a la valla desde las siete de la tarde. Pero bueno, es que no estamos en Valencia, ¿no?.
Sigue la espera, ya aparece la alcaldesa con un gorrito rojo, lo que hace pensar que en breve comenzará el pregón, que por cierto no ha contado con un cortejo digno como en otras ocasiones. Con varios minutos de retraso, humo sobre el escenario, hace su aparición José Luis Bustelo, de forma humilde, como él es. Con un «buenas noches, Cádiz, buenas noches San Antonio» comienza el pregón del Momo. Según aclama «traigo conmigo una montaña de llamas para que se quemen todas las cositas malas y las tristezas de un año entero». Volviendo la mirada al pasado recuerda como el Carnaval de Cádiz «ha logrado aguantar hasta en los tiempos más tristes, esquivando a la voz de la censura y a la mano de los cabezones» y continúa «yo no se de Carnaval, porque de Carnaval no sabe nadie...». Entra en escena el chirigotero Lulu, preguntando «¿es de usted un coche con mu malas jechuras y con mucha mierda?», a lo que responde el Momo Bustelo, «ahora mismo no lo puedo quitar estoy dando el pregón». La repuesta del guardia civil no se hace esperar «no me diga usté más ná, que con esa cara parece Miss Mentidero». Sonrisas entre el público asistente y la chirigota de Juan Manuel Braza se pega unos cantecitos, ¿que bien te rodeas José! Fuertes aplausos despiden del escenario al primer premio de este año en chirigotas. Bustelo comienza a desgranar las entrañas del Carnaval. Según él, «todo esto lo hace posible un puñao de gente que se lanza a las calles para vaciarse con su fiesta», que gran verdad. Casi de seguido hace su aparición las comparsa La cuadrilla, eso sí, hoy sin Ángel Subiela.
«Cádiz en Carnaval sabe a todas las culturas» lo que anuncia una nueva agrupación, La conga santiaguera, tercer premio de coros de este año con la autoría de Zamora y Pastrana. Finalizan su actuación con lo duros antiguos, eso sí con la letra original, no esa que usted y yo cantámos, que está mal, que lo sepas. Bustelo Momo sigue desgranando los secretitos de la fiesta, «si te gusta cantar, escribir, y componer alguna musiquilla, no tienes más que atreverte y ponerte hacerlo». Y como ejemplo aparece Manolín Gálvez con su felpudo volador, «yo me he enterao que de aquí (señalando el bolsillo), tú estás bien», a lo que reponde Bustelo, «anda ya, si además este traje no tiene bolsillos». Tras los pasodobles y cuplets de la chirigota De la India misteriosa...Los Eduardos aparecen en escena un par de niños que se sientan en el banco. Uno de ellos es Manolo Santander junior, con el cual el pregonero comienza una conversación. Al final resulta que ese niño viene a representar a Bustelín, es decir el autor de niño. El Dios Momo echa la vista atrás y comienza a recordar tiempos pasados, cuando su mayor deseo era entrar en el teatro. Esperaba sentado en el Mentidero. Le llegó su turno con una chirigota infantil Al Capone y sus matones en 1971. «El tiempo irá despacito», pero con buena letra. Así vinieron comparsas como Gandhi, España la Nueva, Soldaditos, Oye mi canto entre otras muchas. No podía faltar Los regaera penúltima comparsa que presentó en el COAC. Llegados a este momento, los niños salen del escenario y el autor coge una guitarra con la que regala «un capricho que tengo». De esta manera toca el himno de Andalucía de Blas Infante. Tras el emotivo momento la gente rompe en aplausos. Bustelo coge la antorcha, se apresura a la esquina de la plaza y prende el fuego al dios. Buenas noches Momo, buenas noches José Luis.
EL POST-PREGÓN.....Don José, guerrero de la gracia
Tenía una pinta que parecía que se había comido todo el menudo que le sobró de la olla en el año 99. Yo no sé si pensar que hasta le vino bien la suspensión del sábado porque con lo grueso que está y mucho más desde que sabía que iba a ser pregonero, hasta le dio tiempo engordar en dos días. Incluso con arte se lo recordó a la alcaldesa. «Sabías que estaba gordo pero te has pasado al montarme un escenario tan grande».
Tiene el don natural de la gracia y el borderío lo deja en Leningrado, el mismo lugar desde donde nos trajo su última chirigota hasta este año. Aquellos rusos, en un español perfectamente entendible, nos cantaban en un pasodoble que no sabían decir palabrotas.
Gran parte de lo que tiene se lo debe a su inseparable Chano que fue el que lo metió en la radio. Por eso el lunes fue agradecido y dejó a su compadre que leyera la primera parte del pregón. Bueno, gentil y cómodo, porque así aprovechó para echarse una siestecita que, como le suele ocurrir, se prolongó más de lo debido.
Cuando terminó de deleitar a los presentes se fue con los suyos a cantar a San Agustín. Ciertamente no sé si renunció a la cena oficial que se ofrece al pregonero, aunque viendo el tipito del tipito en cuestión me resulta difícil. Lo normal es que se la comiese el sábado pese a la suspensión del pregón. Mientras disfrutaba de su éxito, sus compañeros sevillanos de El Pelotazo agotaban el catálogo de piropos. Y es que nuestro guerrero de la gracia, en su particular cruzada, también tiene mucha «culpa» de que Cádiz y Sevilla se quieran ahora tanto.
En 1986 la comparsa Soplos de Vida se alegraba de que Cantinflas fuese pregonero porque «igual que provoca la risa muchas veces nos hace llorar». A nuestro guerrero de la gracia, la voz casi se le entrecortó al final cuando exclamó «Cádiz te quiero». Pero verte llorar ya hubiese sido muy fuerte. Enhorabuena y gracia de parte de unos muchos.
En busca de pregonero
BEATRIZ ESTÉVEZ
El pregón de este Carnaval se ha hecho esperar un par de días más de lo previsto, pero ha merecido la pena. El chirigotero José Guerrero Roldán 'Yuyu' dio el pelotazo con un ingenioso y trabajado texto que desprendía arte y gracia en cada renglón. Así lo afirman los ocho ex pregoneros con los que Diario del Carnaval se ha puesto en contacto para encomendarles una ardua misión: aportar posibles candidatos a pregonar la fiesta gaditana por excelencia. Unos no se lo han tenido que pensar demasiado, sabían muy bien a quien o quienes señalar. Otros, en cambio, han tardado lo suyo en pronunciar un solo nombre; se les ha tenido que convencer. Y hay quien ha sido muy planificador y él solito ha cerrado ya el listado de pregoneros hasta el año 2010. Pero lo importante es que el objetivo se ha conseguido. Hay candidatos a cantar las bondades de esta tierra, y uno de los más votados ha sido el cantaor Chano Lobato. Los otros posibles pregoneros, la mayoría carnavaleros, se esconden en las siguientes líneas. Pasen y lean.
"julio pardo seguro que daría un pregón brillante"
A la pregunta de a quién le gustaría escuchar pregonando el Carnaval de Cádiz, el autor Villegas, pregonero en el año 99, responde en un principio que son muchos los carnavaleros que se lo merecen. Aunque una vez entrado en materia, destaca un nombre, el del corista Julio Pardo. "Creo que Julio sería un gran pregonero. Pardo es una persona preparada, con mucho gusto y que demuestra mucha profesionalidad en sus coros. Seguro que daría un pregón brillante", afirma el veterano letrista. Asimismo, a Villegas no le disgustaría que el próximo pregón lo pronunciase un artista no vinculado con el Carnaval, aunque sí tendría que cumplir, según él, estos tres requisitos: Que fuese gaditano, que tuviera soltura para hacerlo y que no aceptase únicamente la responsabilidad del pregón con el fin de llenarse el bolsillo, "como han hecho otros", apostilla. Entre los pregones que más gustaron al Antifaz de Oro destaca el reciente del Yuyu, "por ese derroche de humor tan gaditano", y el de la ex Miss España Esther Arroyo. "Fue precioso", dice del texto que leyó la modelo en San Antonio.
"suscribo los nombres que dio yuyu en su pregón"
El periodista que compartió pregón en el año 88 con Carlos Cano suscribe la lista de posibles pregoneros que el pasado lunes se leyó en San Antonio ante unas 12.000 personas. "El pregonero se llama José, pero podría llamarse Julio, Quico, Selu, Fernando o José Antonio. El pregonero se apellida Guerrero por su pare y Roldán por su mare, pero podría apellidarse Quiñones, Martínez Ares, Aragón, Bustelo, Ripoll, Santander o Márquez Mateo. El pregonero tiene mote, El Yuyu, pero podría tener otros como El Sheriff, El Noly, El Love, El Batidora, y otros tantos". Éstas fueron las palabras que pronunció José Guerrero Roldán Yuyu y que Antonio Burgos hace suyas para hablar de futuros pregoneros. Aunque encabezando la lista coloca al corista Julio Pardo. "Quizá sea el que más prisa corra", considera.
Cuando se le pide al autor gaditano nacido en Sevilla el nombre de una persona no carnavalera como posible pregonera, Burgos prefiere no darlo, y en su lugar emite la siguiente frase: "El Carnaval debe ser para el que se lo trabaja".
Y muy trabajado considera Burgos que ha sido el texto del chirigotero Yuyu. Otro pregón que le caló hondo fue el de Antonio Martín.
"chano lobato puede aportar otro enfoque al carnaval"
El autor de 'La quintaesencia' lo tiene claro. Juan Ramírez Sarabia, verdadero nombre del cantaor Chano Lobato, es, sin duda, su principal candidato, y así lo pregona: "Chano derrocha gracia, hacer reír contando cualquier cosa, lo que quiera. Y además puede aportar otro enfoque al Carnaval gaditano. Ya me lo imagino en San Antonio sentado en su silla y cantando un tango con compás flamenco. El suyo sería un pregón muy original", vaticina Martín.
Pero el comparsista, que se doctoró como pregonero del Carnaval gaditano en el año 97, también sostiene que cualquier gaditano de la fiesta puede dar un buen pregón. "Hay muchos amigos míos carnavaleros que se lo merecen, pero no quiero dar nombres no vaya a ser que se me olvide alguno", bromea. E incluso mantiene Martín que son muchas las personas que pueden dar un buen pregón: "Cualquier personaje que quiera a Cádiz puede hacerlo, cualquier persona que conozca nuestra historia y se entregue a nuestras cosas es válida. Así lo demuestran los pregones de Carlos Cano o Jesús Quintero".
Otros textos a Cádiz que destaca son el de Rocío Jurado, el de Antonio Burgos (con Carlos Cano), y el de Fernando Quiñones. Hay otros, en cambio, que prefiere no recordar, "pero no borraría esos pregones, sino a los concejales que nombraron a esos pregoneros", dice sin dar nombres.
"chano fusiona el flamenco y el carnaval como nadie"
El pregonero del año 2000 también apoya al candidato de Antonio Martín. Agustín González 'Chimenea' cree que Chano Lobato, "por su gracia", lo haría muy bien en San Antonio. El Antifaz de Oro describe al cantaor como un hombre "muy alegre siempre" y que sabe "fusionar el flamenco y el Carnaval como nadie". Y añade: "Además, nació en mi barrio, en Santa María".
El carnavalero apuesta "sin duda" por el artista. También apostó por José Guerrero Roldán y no le defraudó. "Me encantó el pregón del Yuyu. Fue muy desenfadado y alegre, muy de Cai", dice con entusiasmo. Y entre risas, responde "a lo mejor el mío" a la pregunta de qué pregón borraría de la historia del Carnaval gaditano.
"varios chirigoteros deberían dar el pregón de 2010"
Quien cantara las bondades del Carnaval gaditano y de Cádiz en el año 2001, Ismael Beiro, tiene mucho que decir para este reportaje. En primer lugar, cree que José Ruiz Calderón 'El manteca' "sería un buen pregonero" porque "él vive muy intensamente todos los años esta fiesta, dado que su negocio se convierte cada febrero en el centro neurálgico del Carnaval". No obstante, Beiro apunta que hay muchos artistas gaditanos "que no tienen el reconocimiento que deberían tener en su propia tierra", y tras esta reflexión añade los siguientes nombres: Chano Lobato, Joaquín Quiñones y Antonio Reguera. De éste último dice que pregona Cádiz allí donde va. Y destaca también que son muchos los chirigoteros que ya se lo merecen, como Manolo Santander, Emilio Gutiérrez Libi, José Luis García Cossío Selu, José Luis Ballesteros El Love, Manuel Carrión El Cabra y Juan Manuel Braza El Sheriff. Por todo ello, el ganador de la primera edición de Gran Hermano propone una lista de pregoneros para los próximos cuatro años. Así, según él, en 2007 debería subir al tablao de San Antonio El Manteca; al año siguiente, Chano Lobato; en 2009, Joaquín Quiñones; y ya en 2010, un multitudinario y singular pregón al que le pondrían voces todos los chirigoteros nombrados anteriormente. "Un pregón compartido entre varios carnavaleros no estaría nada mal, y más teniendo en cuenta que no todos los años se le asigna a una persona vinculada al Carnaval, pues van apareciendo nuevos artistas que retrasan el pregón de carnavaleros", comenta Beiro.
"por simpático y gracioso, apuesto por 'el manteca'"
Por "simpático, inventivo y gracioso", el compositor gaditano que pregonó el Carnaval en el año 82 junto al autor Pedro Romero nombraría pregonero 2007 a José Ruiz Calderón 'El manteca'. "José sería un buen pregonero porque todos los años vive el Carnaval desde el mejor sitio, el centro del barrio La Viña, donde hay mucho arte, y eso lo reflejaría en su pregón", está convencido.
Campuzano recuerda con especial cariño dos pregones de Carnaval: el de Beni de Cai (Benito Rodríguez Rey, en el año 1991) y el de Cantinflas (Mario Moreno Reyes, en el año 1986). A este último artista lo destaca por "lo que representó en la infancia de muchos gaditanos". Y de su pregón junto al letrista de 'Los derrotaos' recuerda bien poco, entre otras cosas, porque ni siquiera conserva el texto que elaboró para tal ocasión, así lo asegura.
"quiñones se lo merece por derecho propio"
Quien compartió escenario en el año 82 con el músico Felipe Campuzano para piropear a Cádiz alaba el pregón que el pasado lunes regaló José Guerrero a la única que le quita el sueño, la ciudad de Cádiz. "Fue muy gaditano", apunta Pedro Romero sobre el texto del locutor de El Pelotazo. Y acto seguido aplaude otros dos pregones: el de Enrique Villegas y el de Antonio Martín. No obstante, al que está deseando ya dedicarle sus aplausos es al pregón de Joaquín Quiñones. "Se lo merece ya por derecho propio, por su trayectoria carnavalesca. Quiñones es un maestro del Carnaval y aportaría frescura y toda su sabia a ese acontecimiento. Aunque a ninguno del Carnaval nos hace falta ser pregonero, porque con nuestras letras ya estamos pregonando la fiesta y también Cádiz", reflexiona en voz alta el letrista. Aún así, Romero considera que el Carnaval "está en deuda" con muchos carnavaleros y con artistas nacidos en otras ciudades que demuestran estar enamorados de esta tierra. "Bienvenido sean", finaliza.
"alguien que sea de cádiz, como chano lobato"
El profesor Pedro Payán Sotomayor, que este año ha sido nombrado por la peña original Paco Alba Paniza de Oro, fue el encargado en 1993 de pregonar el Carnaval de esta tierra, a la que le encanta oír hablar. El autor del libro El habla de Cádiz prefiere no señalar a nadie como candidato. "Alguien que sea de Cádiz", a lo que añade: "Aunque hemos vivido algunos pregones de artistas gaditanos de gran renombre que no fueron nada aceptables". Una reflexión que tampoco adorna con nombres y apellidos.
"Se puede seguir el próximo Carnaval con la idea de este año, la de nombrar pregonero a una persona gaditana y vinculada al mundo carnavalesco. Ése es el caso de Yuyu, y no ha defraudado", afirma el profesor universitario, que al ruego de un candidato que pueda congregar y encandilar a miles de personas en San Antonio el primer sábado de Carnaval de 2007, termina por ceder y ofrece un nombre: "Chano Lobato sería estupendo. Aportaría una visión distinta y muy importante del Carnaval desde el mundo que él practica, el mundo del flamenco", dice convencido.
cristina — 02-03-2006 21:49:47
Carmen (Ciudad Real) — 19-04-2006 15:01:02
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